domingo, 22 de septiembre de 2013

Entrevista sobre Qosqo qhechwasimipi akllasqa rimaykuna en la FIL Arequipa (2012)

Entrevista sobre Qosqo qhechwasimipi akllasqa rimaykuna en la IV Feria Internacional del Libro Arequipa (2012)
http://www.youtube.com/watch?v=qlw5gTHf0QY


Entrevista sobre Kunan Pop en la FIL Arequipa (2010)

Entrevista sobre Kunan Pop en la II Feria Internacional del Libro de Arequipa (2010)
http://www.youtube.com/watch?v=ZcyknfuVT7g

Entrevista por Miryam Yataco para el Center for Latin American and Caribbean Studies at NYU "Hablemos el quechua por placer" (2013)

Entrevista por Miryam Yataco para el Center for Latin American and Caribbean Studies at NYU
Texto completo tomado de: http://clacsnyublog.com/2013/01/15/hablemos-el-quechua-por-placer-una-entrevista-a-jorge-alejandro-vargas-prado/

“Hablemos el Quechua por Placer” Una Entrevista a Jorge Alejandro Vargas Prado 

Supe sobre Jorge Alejandro Vargas Prado cuando leí su entrevista a Cesar Itier en la Revista Parlante Si no quiere desaparecer, el Quechua tiene que dar el salto a las ciudades, “Jorgicha” como lo llaman sus amigos es un joven cusqueño, literato, y editor de solo 25 años. Es también, un gestor cultural, su trabajo se refleja en el arte plástico, la intervención urbana, la video-poesía, la música, las producciones plurilingües. Es editor de la primera revista completamente escrita en quechua y en Asháninka: Noqanchis. Es egresado de la Escuela Profesional de Literatura y Lingüística de la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa. Ha publicado los libros Cuentos (2006), Para Detener el Tiempo (2008) y Kunan Pop (2010). Ha editado varias recopilaciones de poesía y narrativa entre las que destaca Qosqo qhechwasimipi akllasqa rimaykuna (2012) junto a Luis Nieto Degregori y César Itier.

MY: Leía que le preguntaste a César Itier sobre la importancia del ‘salto del quechua a las ciudades’. Asumo que es al ‘uso oficial del quechua’. Porque el quechua se habla ya en las ciudades, hasta en Lima la lengua tiene vida…. pero es invisibilizada. ¿Hablas de oficializar esa invisibilidad? Háblame un poquito de eso.

JAVP: El quechua hace tiempo dejó de ser una lengua rural. En la ciudad está bajo una capa pesada de polvo, pero no necesita de un milagro para desenterrarse. Por ejemplo, pese a que en la ciudad del Cusco nuestra lengua esté extremamente viva, no se usa casi nunca en espacios oficiales. Es necesario que bancos y hospitales tengan políticas para su uso. He visto ya programas de televisión en Cusco que son en quechua. Hay que hablarlo por placer, por diversión. En el proyecto Perúsuyu se creó la Hora del Quechua, los domingos la Plaza de Armas del Cusco, un espacio importante dentro de esta ciudad pisoteada por el turismo. Y la revista Noqanchis, con el artista plástico Nico Marreros, que vincula lo fashion, lo postmoderno, con la alegría y de nuestros saberes milenarios, escrita completamente en quechua. Aunque este último número, incluye texto en lengua asháninka.

MY: ¿Qué piensas, por ejemplo, de la producción de rock en quechua o de otras expresiones que vinculan al quechua con manifestaciones menos tradicionales?

JAVP: El quechua está tomando un inusual rumbo adquiriendo otros espacios. Lo interesante es que se utiliza el pop, el rock, la moda o lo occidental no para negar la andinidad, sino al contrario, para reforzar el hecho de poseer una andinidad poco usual, pero andinidad al fin.

MY: Siendo tú un escritor, ¿qué rol crees que podría tener la literatura escrita en la revitalización del quechua a través del territorio nacional?

JAVP: No hay mejor herramienta que la literatura para fortalecer un idioma sin transmitir una ideología destructiva. La poesía en quechua, por ahora, puede ser la principal herramienta para difundir y disfrutar el quechua escrito. Creo que ese sería un paso definitivo poder lograr una explosión de literatura no sólo en quechua, sino también en las otras lenguas nacionales. Es importante pensar el quechua a través de la literatura como una lengua internacional.

MY: Gracias por esta entrevista Jorgicha.

JAVP: Sin el apoyo de mi madre y de mi abuelita, de mis increíbles amigos y profesores, no hubiera podido hacer que mi corazón haga lo que siente. A ellos, y a ti por el interés y esta linda entrevista, anchatapuni añachayta munashani, tukuy kay rawraq sunquywan.

Miryam Yataco es peruana y miembro afiliado de la facultad de CLACS-NYU que se especializa en la educación bilingüe e intercultural en el Perú.

Entrevista en el Boletín de New York por Miryam Yataco (2012)

Entrevista por Miryam Yataco
Texto completo (además de fotografías) tomado de: http://www.boletindenewyork.com/Jorge%20Alejandro%20Vargas%20Prado.htm

Sobre los nuevos jóvenes en el Perú

Es difícil expresar en palabras la extraordinaria contribución de la juventud peruana al desarrollo del país en este momento. Tanto en la literatura escrita, como oral, en la música, en las nuevas propuestas de arte performático, visual y experimental los jóvenes peruanos están ya construyendo un futuro para el país que ellos desean tener. Sus propuestas de orden multidisciplinario apuntan a un país inclusivo, plurilingüe, diverso, reflejado en la justicia social y cultural. Aquí presento a un creador, tanto literario, como multidisciplinario: Jorge Alejandro Vargas Prado tiene 25 años, ha publicado varios libros, habla quechua, inglés y rumano, tiene una banda bilingüe que hace post-folk. Además ha sido editor de una de las propuestas editoriales más interesantes (a mi entender): la revista Noqanchis, una publicación fashion escrita totalmente en quechua desde la editorial del Centro Guaman Poma de Ayala del Cusco.

Jorge Alejandro Vargas Prado Jorge Alejandro nació en Cusco en 1987. Egresó de la Escuela Profesional de Literatura y Lingüística de la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa. A pesar de su corta edad ya ha publicado tres libros, el primero es Cuentos (2006), el segundo es Para detener el tiempo (2008) y el tercero es Kunan Pop (2010). Ha sido editor principal de varias recopilaciones de poesía y narrativa, donde destaca sin duda la antología escrita de forma bilingüe en castellano y en quechua bajo el título de Qosqo qhechwasimipi akllasqa rimaykuna (2012) con Luis Nieto Degregori y César Itier. Ha sido ganador de varios premios en poesía, narrativa y video-poesía porque su propuesta es multidisciplinaria. Es fundador del Grupo Editorial Dragostea y empezó su carrera de editor a los 16 años.

Sin duda, Jorgicha, como le llaman sus amigos, es un gestor cultural, su trabajo se refleja en el arte plástico, la intervención urbana, la traducción de poesía, la video-poesía, la música, y producciones plurilingües. Actualmente, trabaja en el proyecto de políticas culturales hacia una sociedad más justa “Perúsuyu” del Centro Guaman Poma de Ayala, allí es editor de la primera revista completamente en quechua del Perú: Noqanchis. Ha publicado más narrativa que poesía, pero este año espera publicar un libro conceptual bilingüe de poesía. Tiene una pequeña banda que es bilingüe y hacen post-folk. Se llama Chintatá. Conocí a Jorge Alejandro Vargas Prado debido a una entrevista que él le hizo a César Itier con el titulo Si no quiere desaparecer, el Quechua tiene que dar el salto a las ciudades, publicada por la revista Parlante que pueden ver aquí: http://www.revistaparlante.pe/?q=node/33

Desde que observe su temática me pareció interesante contactarlo para una entrevista virtual.

1. Eres quechua hablante y además un poeta multilingüe. ¿Por qué escoges el oficio de la literatura, Jorge?

Querida Miryam, todavía me falta desatar la lengua para considerarme realmente quechua hablante. ¡Cuánto quisiera yo ser muy fluido! ¡Cuánto quisiera tener yo la suerte de ser bilingüe coordinado como mis amigos! Pero aunque no pueda hablar el quechua fluidamente, puedo escribirlo bastante bien. Yo entiendo el mundo a través de la literatura y no tengo idea por qué es así. Creo que sería demasiado pretensioso decir que nací para la literatura, especialmente porque entiendo que la literatura se “aprende”, pero creo que no podría vivir tranquilo sin ella. La literatura me ha enseñado a vivir en comunión, me ha enseñado a no juzgar, me ha enseñado el placer de la contemplación que en esta época tan acelerada se está perdiendo. La literatura me ayuda a detener el tiempo y agudiza mis sentidos. La literatura me ha enseñado a amar mucho la vida y a disfrutar del mar. Antes, cuando tenía más tiempo libre, escribía todo el tiempo en mi cabeza: planeaba lo que iba a escribir y vivía mi propia vida a través de un filtro bien raro. Me he hecho adulto ahora y me he distraído un poco de la literatura. Los años trabajando en el Centro Guaman Poma han sido espectaculares, pero muy adultos y me han desgastado. Quizás también he exagerado haciendo demasiadas cosas: video-poesía, arte plástico, intervenciones urbanas, clases fallidas de violín, mi banda Chintatá. Quisiera creer que todos los tipos de arte, al final, tienen en nuestros corazones un mismo lenguaje. Imagino que por eso a veces prefiero una forma sobre otra. Sin embargo, una de mis pocas certezas es la literatura. Creo que podría dejar de hacer, por ejemplo, música; pero nunca voy a abandonar la literatura. Además, le agradezco demasiado a la literatura y al quechua porque me han dado las más grandes satisfacciones y me han acercado a las más grandes personas.

2. Explícame un poco cómo percibes tu bilingüismo castellano-quechua. Tal vez empezando por la historia de cuándo estas lenguas ingresaron en tu repertorio lingüístico. ¿Cuál percibes que es tu primera lengua? ¿Y qué lugar tiene el runasimi en tu diario vivir y sobre todo en tu corazón?

Creo que todos los cusqueños tenemos el quechua debajo de la lengua. Los que no lo hablamos de nacimiento, igual lo escuchamos desde que estamos en la barriga. Es muy común escuchar hablar el quechua en el Cusco. Los medios de comunicación y los intelectuales le están dando un valor más y más grande al quechua. Los propios jóvenes de ahora sienten menos vergüenza y aunque estén vestidos como Justin Bieber, cantan y bailan con alegría violenta, por ejemplo, las canciones en quechua de Gualberto Apaza. Al contrario de lo que dicen muchos especialistas, siento que hay una onda poderosa que se expande. Estamos floreciendo. Ojalá el estado haga su parte y cuide de estas nuestras flores para que crezcan fuertes y se sigan esparciendo. Mi primera lengua es el castellano y mi contacto más directo con el quechua está íntimamente ligado a mi abuelita Juana. Ella hablaba en quechua en el mercado cuando yo le acompañaba a comprar las cosas, eso me despertaba una terrible atracción. Siempre me imaginé hablando con las señoras en quechua. Recuerdo que en la biblioteca de mi primo Guido había un libro que se llamaba “El quechua para todos”. Por el título, pensé que realmente era un libro para aprender quechua fácilmente, pero era un tratado lingüístico demasiado confuso. De ahí comencé a preguntarle a mi abuelita algunas palabras. La primera persona que nos enseñó quechua en el colegio fue un profesor de Historia en 2do. de secundaria que copió un listado inmenso de palabras en el pizarrón. Nos enseñó también un poco a insultar y eso me ayudó mucho después para poder entender cómo se construyen ciertas expresiones. Recuerdo otra ocasión en el colegio: el 2003 en Huacho, cuando estaba participando en una competencia deportiva de colegios mercedarios a nivel nacional, y se estaban presentando todas las delegaciones, un amigo que habla quechua nos enseñó a decir: “Chakaykita kichariy, warmi”. Ante cualquier cosa, para impresionar a los otros colegios mercedarios del Perú, repetíamos esa frase gritándoselas y además le añadimos: “on the table in my room”. Ahora que reflexiono sobre ello, me doy cuenta que sentíamos placer al hacerles saber a los otros que hablábamos un idioma distinto, muy nuestro (aunque en realidad no lo sabíamos) y que además, éramos lo suficientemente postmodernos para utilizar el inglés con la misma picardía y aplomo, y en el mismo momento. Mis primeros recuerdos del quechua siempre son muy tibios, llenos de cariño. A los 16 años, cuando ingresé a la universidad en Arequipa para estudiar Literatura llevé un curso obligatorio de quechua. Allí fue que mi interés se desbordó indeciblemente. Luego de mis clases dentro de la currícula académica de mi facultad, llevé dos cursos más en la universidad. Dentro de esos cursos encontré las distintas tendencias en la escritura del quechua y entendí que la lengua no puede ir desligada de su cultura. Con mi profesor Julián Roca comí por primera vez chaqu que es una especie de piedra blanca muy harinosa que se mezcla con agua y es deliciosa para acompañar la papa hervida. Yo chaqché coca por primera vez a los 14 años, pero fue con mi profesor Julián que aprendí a amarla y respetarla mucho más. Con mi profesor Julián y mi profesora Antonieta tradujimos versos de Ana Blandiana, Sor Ana Inés de la Cruz, Renée Vivien, Sylvia Plath, Alejandra Pizarnik y Mercedes Cabello para hacer una intervención urbana con stickers que hasta ahora conservo. Pero fue en el Centro Guamán Poma de Ayala que mi boca comenzó a explotar. Como sabía muy bien la gramática, el gran escritor Luis Nieto Degregori me dio la confianza para hacerle “corrección de estilo” a textos que publicábamos. Allí desarrollé más y más mi capacidad escrituraria en quechua. Sin embargo, debo agradecer a personas como Juan Galiano, Jacinto Paucar, Vicky Casós y, muy especialmente, a Hilda Cañari con los que comenzamos a usar el quechua en todo momento en las oficinas. A ellos les tengo un cariño inmenso, porque –como si fuera magia– el mundo andino más rural se abrió de golpe para mí mientras más cercano me sentía de ellos. De niño y adolescente fui muy urbano, pero siempre andino. Luego, viví 5 años en una ciudad con muchas ansias de occidente como Arequipa, que hasta hace poco tiempo no aceptaba ser andina. Entonces no tuve tiempo para encender el mundo andino rural de mi corazón a través del contacto directo con la realidad que tiene la mayoría de jóvenes en el Cusco. Seguro que en mi corazón había una especie de semillita. De pronto, todo se dio. Desde mi primera clase de quechua, creo que no ha habido un solo día en el que no piense sobre el quechua. En la literatura también pienso todos los días. Por eso los relaciono tanto. Yo me siento un muchacho quechua urbano. Si uno se pone a pensar, si no existiera la terrible discriminación y racismo en mi país, yo hubiera hablado quechua de nacimiento. Sin embargo, creo que la cultura quechua está muy viva en todos los jóvenes del Cusco aunque no dominen el idioma. Que yo escuche música islandesa no me hace menos quechua. Además, creo que las etiquetas que segregan y encasillan ya no funcionan. Al final somos humanos, pero entendemos el mundo de distintas formas. Creo que en el Cusco festejamos en quechua, amamos en quechua, abrazamos a nuestros amigos en quechua, comemos en quechua, tomamos cerveza en quechua, trabajamos en quechua, pero hablamos en castellano.

3. Leía que le preguntaste a César Itier sobre la importancia del "salto del quechua a las ciudades"; asumo que te referías al uso oficial del quechua en las ciudades, ya que el quechua se habla hace tiempo en las ciudades, hasta en Lima la lengua tiene vida, pero es invisibilizada. ¿Hablas de oficializar esa invisibilidad? Háblame un poquito de eso...

Creo que es urgente que hablemos el quechua en cualquier parte y con cualquier persona. Creo que debemos entender que, como mencionas, el quechua hace tiempo dejó de ser una lengua rural. El quechua en la ciudad está bajo una capa pesada de polvo, pero no se necesita de un milagro para que se desentierre. El quechua está extremamente vivo en la ciudad del Cusco, pero se usa muy poco. Sería alucinante que los bancos, por ejemplo, construyan una política de uso del quechua, aunque sea para saludar. He visto ya programas de televisión en Cusco que son en quechua. Hay que buscarle el gusto estético al quechua. Hablarlo por placer, por diversión. Obligar a los hospitales grandes y bancos donde todavía hay una discriminación aberrante a quechuas monolingües. Sheyla Galarreta, una chica quechua profesional, hizo su tesis sobre los terribles actos de discriminación a los quechua hablantes en el hospital de los pobres del Cusco, el Antonio Lorena. Antes, preguntaba a cada institución a la que iba si es que podrían atender a personas en quechua. Los que siempre me contestaban de manera afirmativa y con alegría eran los trabajadores del BCP. En cambio, y esto hay que decirlo, una vez en el Scotiabank una muchacha me miró muy despectívamente y me dijo: No. Presenté mi reclamo al Scotiabank y me respondieron con una carta. Creo que en el proyecto Perúsuyu, cuyo gestor fue Luis Nieto Degregori con el apoyo de César Venero Torres y Juan Galiano, se han realizado 2 importantes actividades que ayudan a desempolvar el quechua en la ciudad. Primero, la Hora del quechua, realizada con la Municipalidad Provincial del Cusco y la Academia Mayor de la Lengua Quechua, que invade todos los domingos la Plaza de Armas del Cusco (un espacio de exclusión bien significativo en este Cusco pisoteado por el turismo). Y la revista Noqanchis que vincula lo fashion, lo postmoderno, lo citadino con la alegría y la comunión de nuestros saberes milenarios, todo completamente en quechua. Creo que del estado principalmente tendrían que surgir iniciativas poco convencionales como las que menciono para potenciar nuestra lengua. Pero no hay una política cultural relacionada. No hay interés de las autoridades por hacer un plan estratégico que abarque varios niveles. Sin embargo, el tema está visibilizando. ¡Necesitamos tantísimo una televisión nacional –desde el estado– en lenguas originarias! 

4. Como joven quechua hablante ¿piensas que, por ejemplo, la producción de rock en quechua (tipo Uchpa) o de otras manifestaciones parecidas estén creando un impacto en que la lengua se vea de otra manera ante los monolingüe-castellano hablantes costeños en especial en los y las limeñas?

Yo he visto ciertos cambios… aún no son grandes, pero pueden predecir cierta tendencia a la apreciación por ej. del quechua. Siento que muchos limeños y limeñas tienen una concepción bastante particular de la situación del Perú en general. Aunque haya muchísimos hijos de provincianos, Lima continúa teniendo una visión bastante limitada de lo que es el Perú. Sin embargo, ahora que lo pienso, así como ellos desconocen el Perú no costeño, los cusqueños, por ejemplo, tenemos también una visión limitada y prejuiciosa de las personas de la selva del propio Cusco. Tenemos que encontrar mecanismos interesantes de romper barreras, de acercarnos y disfrutarnos. Creo que las manifestaciones que mencionas pueden ser una herramienta para acercarnos entre nosotros los peruanos que somos, realmente, tan diferentes. El arte verdadero puede nacer del corazón de cualquier persona, más allá de su cultura o idioma. Sinceramente, no creo que sea ningún pecado que exista rock o pop en quechua. Mientras la creación artística no sea conducida por los mandatos de la industria y del consumo (el pop coreano es un clarísimo ejemplo de ello) y sea la expresión real del corazón de alguien, me parece genial que haya una movida así. El quechua está tomando un inusual rumbo adquiriendo otros espacios. Lo genial es que se utiliza el pop, el rock, la moda o lo occidental no para negar la andinidad, sino al contrario, para reforzar el hecho de poseer una andinidad poco usual, pero andinidad al fin.

5. Mi posición como sociolingüista es que las lenguas pueden ser usadas en muchas direcciones y en muchos contextos por diversas razones, que las lenguas cambian con el tiempo y son sus hablantes quienes poseen la libertad de transformarlas. ¿Qué piensas de la gente que sacraliza las funciones del quechua, que constantemente la llaman de lengua telúrica e inamovible?

Creo que ese es un discurso que está pasando de moda, felizmente. Yo le encuentro una estrecha relación al discurso de cierto sector cusqueño (que tiene todavía rasgos de llaqtataytakuna o gamonales) que relaciona al quechua con un cusqueñismo chauvinista, totalitario y corrosivo. Esas personas creen que todo lo relacionado al Cusco es lo mejor, lo más bello, lo más puro. Le temo terriblemente a los discursos puristas. Por supuesto que el quechua es sacro en un contexto, hay momentos en los que nosotros sólo podemos hablar con las divinidades en quechua, especialmente cuando participamos en ritos sociales (aunque yo sé que también la pachamamita habla español). Sin embargo, creo que el quechua es un idioma como cualquier otro. Si usando el quechua le podemos hacer frente al (post)colonialismo y a esa tendencia que tiene “lo poderoso” en el mundo a homogeneizarlo todo, genial. No le faltamos el respeto al quechua cometiendo errores en su uso, no le faltamos el respeto al quechua cuando ocasionalmente aparece una palabra en español, no le faltamos el respeto al quechua en una canción pop, no le faltamos el respeto al quechua expresando en quechua otras cosmovisiones, le faltamos el respeto al quechua cuando no lo hablamos. La cultura estática está destinada a desaparecer o sólo ser apreciada en museos.

6. Siendo un poeta, ¿qué rol crees que podría tener la literatura en la revitalización del quechua a través del territorio nacional?

Como ya lo mencioné, la creación artística sincera y, sobre todo, el efecto que produce en nuestros espíritus es increíble, pero inexplicable. El arte remueve conciencias, destroza imaginarios destructivos, edifica corazones abiertos y nos devuelve lo que esta época nos está quitando: la posibilidad de sentir con intensidad y de contemplar lo que todos los días miramos sin darnos cuenta. No hay mejor herramienta que la literatura para fortalecer un idioma sin transmitir una ideología destructiva. La literatura quechua necesita independencia. Adoro ver libros de poesía publicados sólo en quechua. La poesía quechua, por ahora, puede ser la principal herramienta para difundir y disfrutar el quechua escrito. El proceso va a ser difícil. Poca gente que habla quechua, puede leer y escribir fluidamente en quechua textos más largos. Para ello necesitamos que la sociedad en general nos brinde más mecanismos para poner en práctica nuestras capacidades escriturarias en quechua (publicidad, afiches, textos informativos, señaléticas en las instituciones, etc.) y, sobre todo, necesitamos con urgencia que el estado –en todos sus niveles– implemente la educación intercultural bilingüe no sólo en los sectores rurales, sino en todo el Perú. Una educación que nos muestre que no sólo hay un camino, que no sólo hay una verdad, sino que proponga un aprendizaje crítico y tolerante y que, además, esté en estrecha relación con otros idiomas originarios es vital para desarrollar las capacidades lingüísticas y, sobre todo, humanas de los niños y niñas de las ciudades y del campo. Creo que ese sería un paso definitivo para lograr una explosión de literatura no sólo en quechua, sino también en las otras lenguas nacionales. Es importante, también, pensar el quechua a través de la literatura como una lengua no sólo regional. Las lenguas quechuas se hablan en todo el Perú. Es preciso que el proceso de normalización del quechua se expanda sencillamente por amor. Mientras más quechuahablantes (cualquiera que sea su lengua quechua) puedan leer un texto sin importar en qué lugar del Perú se haya producido, el quechua será más hermoso y grande. Creo que para el desarrollo de una literatura, pensando en el número de lectores, es necesario que se conozca el proceso de normalización. Con el ingreso de nuevas personas a grupos tradicionalmente cerrados, están comenzando a avizorarse cambios.

7. Yo soy una limeña hija de migrantes. Mi madre es ancashina quechua hablante y yo la vi sufrir mucho en nuestra larga estadía en Lima. ¿Crees que esta nueva generación a la que yo llamo "nuevos mestizos" son más sensibles a apreciar las lenguas andinas y amazónicas o somos una excepción ante la regla de desprecio lingüístico y de favorecer al castellanismo impuesto?

Desconozco mucho sobre el caso de Lima y de los nuevos mestizos en Lima. Yo paso poco tiempo al año en Lima como para tener una idea. Sin embargo, una iniciativa que me parece fenomenal y que surgió de las aulas de mis colegas de Literatura en la Universidad de San Marcos, es la revista Atuqpachupan, una publicación académica y literaria completamente en quechua. Bajo la dirección de Pablo Landeo se han juntado chicos provincianos quechuahablantes y jóvenes hijos de provincianos quechuahablantes que no hablan fluidamente el quechua pero lo están aprendiendo, lo están escribiendo. Cuando visito la Feria Internacional del Libro de Lima y vendo los libros en quechua de Guamán Poma de Ayala, veo que muchas personas se identifican y me hablan sin miedo en quechua, sin embargo, muy poca gente joven en Lima me ha hablado en quechua en la FIL. Otra cosa que observo es que familias de clase media limeña se interesan porque sus hijos se acerquen al quechua, aunque ellos no tengan ascendencia provinciana. El tema del racismo y la discriminación está siendo tocado desde muchísimos niveles en el Perú: en el campo académico, en la ficción popular, en la ficción “académica”, en la publicidad, en las redes sociales, etc. Creo que la polarización de las últimas elecciones le dio al tema el empujón que le faltaba para que los peruanos y peruanas asumamos que la discriminación y el racismo son, quizás, el principal problema de nuestro país. Por ello, imagino que la autoestima y la identidad del nuevo mestizo en Lima, se está alzando de una forma poco conocida. Lo que me sorprende es la velocidad con lo que todo esto está pasando. No sé si son las redes sociales, pero hace pocos años todo lo que está ocurriendo ahora era impensable, o quizás estaba demasiado escondido. En el caso del Cusco, especialmente en la universidad, conozco luminarias. Son muchachos y muchachas que provienen de comunidades amazónicas y andinas que no tienen ninguna vergüenza de hablar el quechua o el asháninka o el matsiguenka o el yiney que son extremadamente inteligentes, críticos, talentosos, carismáticos e imaginativos. Supongo que en ellos, el conflicto de los “dos mundos” se está solucionando de una manera más feliz. Veo cada vez más jóvenes escribiendo en quechua en Facebook. Veo cada vez más videos subidos por jóvenes awajunes, wambisas, asháninkas en el Youtube y en ellos, veo cada vez más comentarios en lenguas originarias.

8. Eres un chico muy guapo y al leer tu poesía me di cuenta que eres también muy profundo. ¿Qué te dice la gente cuando ven que te identificas tanto con el quechua, saltan los estereotipos?

(Risas). Me halaga muchísimo lo que dices, tanto que ni sé cómo responder. En realidad, cuando estoy en comunidades, por ejemplo, tomando unas cervecitas con las personas, hay un cariño instantáneo que surge entre nosotros a través del quechua. Yo intento que cada cosa que hago salga de mi corazón. Y creo que, culturalmente, muchos quechuas somos así. Siempre nos abrazamos, no tenemos miedo a expresar nuestro cariño, siempre estamos ofreciendo algo, somos muy confiados, etc. Entonces, el quechua me sirve para expresar y recibir el cariño con personas que sólo hablan quechua o que son bilingües y viven en comunidades rurales. Nunca me he sentido muy cómodo en un lugar pituco. No me gusta fingir. No me gusta aparentar. No me gusta tener “modales”. Me siento más cómodo y tranquilo en lugares menos, digamos, occidentales. Es decir, en un cargo en Coya, nadie va estar mirando tus zapatillas o si te sientas de tal o cual forma o si agarras los cubiertos de tal o cual manera. Por otro lado, algunas personas intelectuales de la ciudad, al principio, me tomaban en broma. Sin embargo, cuando se dan cuenta que es algo más profundo y sincero, también se emocionan. Creo que todo lo que hago artísticamente (literatura, música, videopoesía) y en mi vivir diario tienen debajo una necesidad medio política de romper estereotipos, de quebrar lo establecido. A mí me gusta mucho el huayno, entonces, en las discos –cuando estoy borrachito–me gusta pedir huayno, si lo ponen, me gusta ver las reacciones de los asistentes, además que adoro bailarlo. A veces el dj me mira con cara de asco. No me importa. Te cuento una anécdota para acabar. Hace poco fue el matrimonio de mi primo. La mayoría de los invitados eran arequipeños de clase media alta. Fui a la recepción, en un lugar muy occidentalmente elegante, con mi chullo de Ccatcca. Cuando entré, hubo un silencio tan incómodo y adiviné unas miradas tan sorprendidas que al sentarme en la mesa, pasado un rato, me lo quité. Sin embargo, dije dentro mío: “Carajo, Jorge, tienes que ponértelo”. Lo hice. Salí con mi chullo en todas las fotos oficiales de la boda. Al final, cuando las personas estaban ya borrachas se me acercaron, me dijeron que el chullo era muy lindo y se sacaron foto conmigo. Fue muy divertido. Mi familia y mis amigos siempre me han dado fuerzas y me apoyan mucho. Sin el apoyo de mi madre y de mi abuelita, sin el apoyo de todos los increíbles amigos y compañeros de trabajo, sin el apoyo de mis profesores no hubiera podido hacer que mi corazón haga lo que siente. A ellos, y a tí por el interés y esta linda entrevista, anchatapuni añachayta munashani, tukuy kay rawraq sunquywan.

Miryam Yataco te dice desde Nueva York: Gracias a ti, Jorge, desde que empecé a leerte y ver tus trabajos me doy cuenta que hay una gran esperanza en las nuevas juventudes que emergen con una conciencia clara de un país que espera aún ser un espejo de sus mayorías minorizadas. Las lenguas del país, dejadas de lado, excluidas, tienen en jóvenes como tú la promesa de un futuro digno y sobre todo de un futuro en que los ciudadanos peruanos cuyas lenguas maternas no sean el castellano, se encuentren con todos nosotros en un espacio de igualdad y no de asimetría como el que nos caracteriza ahora

Información del autor:

http://www.guamanpoma.org/blog/?tag=jorge-alejandro-vargas-prado

http://www.revistaparlante.pe/?q=node/33

Video- poema Katatay http://www.youtube.com/watch?v=eYWxwcSCDag&playnext=1&list=PLD523D2FEA938B438&feature=results_main

Sobre su libro Kunan Pop http://www.youtube.com/watch?v=enu8MwoG48s